En la tarde de ayer el Everton de Roberto Martínez volvió a cosechar un empate, esta vez en casa del Cardiff City. Tras tres jornadas los toffees sólo suman 3 puntos y existe cierta preocupación en saber por qué la cosa no funciona. Una de las claves en el estilo del entrenador de Balaguer son, las indicaciones por el fútbol de toque y no mandar demasiados balones largos. El cambio de esquema respecto con David Moyes (ahora en el United), y el retraso de posición de Marouane Fellaini han provocado algunas dudas sobre si al club le interesaría vender a su codiciada estrella.
Es duro decirlo, pero tal vez, al club de Liverpool le interesaría vender a Fellaini y los motivos serían varios. Primero, porque el jugador belga dejaría bastante dinero en las arcas del club, su caché es alto y el Manchester United ofrece alrededor de 35 millones de libras. El segundo motivo parece ser el esquema, donde los aficionados se pierden la mejor versión del joven jugador. El año pasado, con David Moyes los balones largos hacia Marouane eran lo normal, pero este año se le ve en demasiadas ocasiones muy lejos del área.
Si al final el jugador de 25 años se queda en el Everton habrá que tener paciencia. No es bueno en un cambio de ciclo y de sistema impacientarse, ni con los jugadores ni los entrenadores. El rendimiento de "Bob" Martínez ha sido bueno en todos sus equipos y estoy seguro que, con un proyecto medio-largo demostrará que puede implantar sus ideas en el equipo "blue".
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