Hoy en día estamos muy acostumbrados a ver triunfos de Barcelona y Real Madrid. Su superioridad es incontestable, pero hemos entrado en un terreno muy fangoso. Tal vez, esta prepotencia se ha instalado tanto en la prensa como en los jugadores, que ven los partidos ganados antes de jugarlos, y señores, esto es fútbol, las cosas se demuestran en el campo. Ambos equipos españoles, han visto como las eliminatorias de semifinales de la Champions, frente a Chelsea y Bayern de Münich, respectivamente, han salido con resultados negativos para sus intereses. Algo que a priori, parecía imposible.
Ahora dirán que el juego del Chelsea ha sido bronco, lento, perdiendo tiempo con Drogba en el suelo, pero esto vale. No podemos poner excusas. El lunes por la tarde muchas personas hablaban de "se acercan las semifinales, un paso previo para la final española", "Madrid y Barcelona disputan la última eliminatoria antes de verse las caras en Münich", "Los equipos españoles dominan el continente". Pues bien, todos estos titulares sólo muestran una cosa, la prepotencia que estamos teniendo y el menosprecio hacia los rivales, que aunque no están haciendo un juego superior al de los nuestros, están ganando, que es lo que vale.
Mourinho, Guardiola, Cristiano, Messi, Casillas, etc. Los comentarios antes de los partidos iban dirigidos hacia estos jugadores, pero nunca se centró la atención en la dificultad de los encuentros. ¿Por qué? Tal vez, porque muchos dicen que la Bundesliga es una "patraña", otros dicen que el equipo alemán tiene una defensa pésima, otros que el Bayern Münich en la Liga BBVA, no estaría entre los cuatro primeros, pero ahí lo tienen, ganando al primero de nuestra liga. El caso del Chelsea no es diferente, se habla de una generación acabada, renovada gracias a un joven Mata, sin embargo, el Chelsea ha ganado a un Barcelona, que aún teniendo la posesión y las ocasiones, se ha visto superado por un Drogba conmensural, si señor, un delantero al que muchos ya querían retirar.
En fín, demostremos que nuestros equipos no sólo son superiores en cuanto al escudo, sino en el campo, que realmente es donde importa. La semana que viene los blancos y los blaugranas, podrán demostrar si son mejores, o no. Lo único que me gustaría es que lleguen o no a la final de Münich, se muestre un poco de respeto hacia los rivales, ya sabemos que el fútbol es un deporte de once contra once. Se puede ganar o se puede perder.
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