Bill Shankly, ex entrenador de fútbol.

"Hay gente que piensa que el fútbol es una cuestion de vida o muerte, no me gusta esa postura. Es mucho más que eso"

domingo, 20 de noviembre de 2011

El New York Times critica el envejecimiento de la política española

Aprovecho mi entrada en otra página que tengo con @carlostato8 (cuenta de twitter de Carlos Muñoz), para colgarlo aquí en mi blog.

El próximo 20 de noviembre se celebrarán en España las elecciones generales que decidirán el nuevo presidente del Gobierno.  Zapatero se ha visto obligado a anticipar las elecciones y en su lugar se presentará Alfredo Pérez Rubalcaba que tratará de vencer al líder de la oposición Mariano Rajoy, principal favorito, por el momento, según las encuentas. La fecha seleccionada por el actual presidente, el 20-N, coincidirá con el 36 aniversario de la muerte de Francisco Franco, por ello el diario New York Times analiza la actualidad de la política española y a su vez realiza un repaso de los presidentes que han pasado por la historia de la democracia española desde Adolfo Suárez hasta los actuales candidatos.
La edad de los principales favoritos para la victoria en las próximas elecciones es el principal motivo de análisis que el diario americano hace en su artículo “The Aging of Spanish Democracy”. El líder del PSOE (Partdo Socialista Obrero Español), Alfredo Pérez Rubalcaba con 60 años y Mariano Rajoy con 56 años de edad, líder del PP (Partido Popular) muestran un envejecimiento claro en la edad de los líderes de la democracia española. Desde la muerte del dictador Franco todos los que habían tomado el mando del gobierno tenían entre 40 y 50 años, sin embargo, los actuales líderes superan en gran medida esta constante sucedida hasta ahora.
La derrota política de Zapatero parece marcar el final de la línea. En lugar de un rostro frescocon nuevas ideas, los queharán el relevo son supervivientes incondicionales de la lucha interna partidaria, hombres con larga carrera en sus partidos, “eternos actores secundarios” que marcan “la crisis de la democracia de una mediana edad” como afirmaba el New York Times.
La imágen política en España está carente de un mando político claro, en la actualidad gran parte de la población no cree del todo a los actuales políticos, sobre todo, esta indignación se ha instaurado en los jóvenes, quienes han salido a las calles para protestar contra el actual modelo político en España en el conocido movimiento 15- M.
El movimiento de protesta juvenil ha denunciando la falta de respuesta de la clase política con dos grandes lemas: “Los políticos no nos representan” y “Lo llaman democracia, pero no lo es”. En las encuestas recientes, sólo cerca del 55 por ciento de estos ” indignados “se presentaron a votar en las elecciones municipales (10 por ciento menos que el promedio nacional). De los que lo hicieron, el 15 por ciento votaron en blanco.
Es importante recalcar como muchos españoles están todavía orgulloso de la transición como un modelo para el logro de la madurez cívica, pero en una época más reciente de la democracia débil, una generación más joven está teniendo una pelea con el propio gobierno, reivindicando la falta de soluciones que el mismo plantea frente a los problemas actuales en España.
El nivel político en España está descendiendo de manera muy rápida, las reformas que tratan de solucionar el actual modelo, no sólo no logran este objetivo sino que empeoran la situación y en lugar de encontrar sustitutos que sean capaces de conducir el rumbo del país, los futuros líderes presentan muchas dudas a una población cada vez más desencantada con sus políticos. En fin, la política española no sólo no mejora, sino que probablemente estemos yendo en un camino equivocado, del cual nos costará mucho esfuerzo encontrar una salida correcta.